Los jugadores del Táchira le pusieron un mundo, y aunque el Caracas inquietó hasta el final, el triunfo correspondió al equipo aurinegro, en un duelo que permitió a un tercero celebrar en la distancia el resultado 2-1 con el que terminó la pizarra en el Polideportivo Pueblo Nuevo.
El clásico, aunque para Táchira tenía pocas ganancias en la tabla y en la taquilla, si contaba con un aliciente extra y fue por este que una buena cantidad de fanáticos aurinegros fueron al partido, e igual sentimiento tenían los parciales del cuadro capitalino que se tomaron la tribuna popular norte para aupar a su divisa.
Con el “morbo” por delante, salieron los dos elencos al terreno de juego. Táchira quería los 3 puntos para al menos calmar las aguas turbias entre sus parciales y darles el gusto de evitar mirar al “rojo” celebrar la conquista del Apertura, cobrando además revancha de la última final protagonizada entre ambos. En el bando contrario, apostaban por mantener hasta la jornada de cierre su pelea por el título, pero apuntalando un éxito en casa de su archirrival.
Rápido, Táchira se abalanzó sobre el pórtico de Renni Vega. Desde las bandas llegaban los avances aurinegros y las faltas empezaron a aparecer cerca del área roja; una de ellas, fue aprovechada por Gerson Chacón quien cobró con fuerza un tiro libre y el balón se desvió en un defensor contrario para inflar la red caraquista, 1-0.
Los del Ávila no se amedrentaron y empezaron a tejer jugadas de riesgo, chocando varias veces con una defensa aurinegra bien parada, hasta que apareció una genialidad de los jóvenes jugadores visitantes que casi al cierre del primer tiempo, emparejaron las acciones con un gol de buena factura obra del atacante Josef Martínez, 1-1.
Forcejeo y festejos
En Barquisimeto, se libraba otra batalla, con los de casa trenzados en férrea lucha contra Mineros en procura del triunfo y mirando hacia Pueblo Nuevo donde ese empate les daba el título de forma directa. Los “guaros” goleaban a los sureños con aporte de los tachirenses Edgar Pérez Greco, Bladimir Morales y Marlón Fernández y festejaban.
El forcejeo en Pueblo Nuevo, seguía y ambos elencos brindaban un juego de ida y vuelta, con opciones de gol en los dos arcos, pero fue Táchira el que tuvo mejor acierto cuando luego de una cabalgada de Gerson Chacón, quien recibió un pase en profundidad pudo meter un centro rasante al área donde llegó como un “toro” Casseres para poner la balanza 2-1.
Ese gol, puso a celebrar a los fieles parciales aurinegros, porque le estaban dando “la estocada” a un Caracas que veía sus aspiraciones al título reducidas a cenizas, a la vez que le echaban una mano a los larenses para que dieran la vuelta de campeones en el Metropolitano de Cabudare, luego de liquidar por goleada 5-1 a Mineros.
Nelson Altuve P.
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