Una vez más el peso de una camiseta prevalece sobre las intenciones de un grupo joven de entrenadores que apostó a una idea futbolística que les dio resultados en equipos con crisis, situación que en el “Aurinegro” es diferente, aquí hace años que no se vivían crisis como la actual.
Cuando la junta directiva del Deportivo Táchira decidió contratar a José de Jesús Vera sabían a que se exponían. Nuevos planes, proyectos, exigencias, peticiones y resultados. Desde un principio la el morbo del aficionado despertó, no era nada aceptado en los corrillos del fútbol la llegada al equipo de un acérrimo rival, en dos oportunidades Vera.
Los antecedentes marcaban un duro espacio de trabajo para el recién llegado técnico, muchos aún le recordaban su celebración cuando frenó a Táchira con Estudiantes hace un par de años, otros no le perdonaban el verbo durante la final pasada dirigiendo a Zamora y algunos recientemente le fustigaron por saludar al equipo llanero con tal emoción como si se tratará de su equipo, esta circunstancia hizo revivir viejas escenas con la escolta de la policía para acompañar al merideño hasta el túnel.
Desde el comienzo fueron aires enrarecidos, era muy difícil asimilar que el técnico subcampeón llegará a tomar las riendas del campeón, el mismo que meses atrás le había frustrado la celebración con el Zamora iba ser su equipo, el mítico Deportivo Táchira, al que critican muchos, pero, sólo los dueños o directivos son los que gastan su dinero en él, mientras que otros se llenan los bolsillos de dinero a sus “costillas”.
Esos nuevos aires con la llegada de Vera presagiaban trabajo y seriedad, tenían en el fondo la sana intención de iniciar un proceso que se vio afectado por situaciones deportivas tangibles, primero la llegada de jugadores a posiciones claves del equipo, luego la salida de algunos “caballos” que fueron campeones con molestia por el trato y luego la confrontación con los jerarcas coronados campeones que no toleraron su mala sustitución por factores exógenos al terreno de juego.
Todas estas circunstancias fueron mermando el rendimiento, afectaron la unión del equipo, pues, como es normal se formaron los grupos para protegerse, al final por los resultados y todo el ambiente Vera tuvo que caminar ese largo túnel que lo condujo a la negociación de su salida.
La reunión
La junta directiva del Deportivo Táchira F.C. analizó la situación negativa del equipo, se reunió y decidió la destitución del cuerpo técnico encabezado por José de Jesús Vera.
Según informaron desde el equipo tras un acuerdo entre directiva y el director técnico se rescindió el contrato, para que Vera y su grupo de trabajo se aparten de la conducción del Carrusel Aurinegro, tras ocho fechas disputadas desde el banquillo del actual Campeón del fútbol profesional venezolano.
Ante la salida del merideño a partir de este martes, la dirección técnica del plantel tachirense es de Manolo Contreras, coordinador de categorías menores de la institución, quien asumirá el cargo de manera interina a la espera de nuevas decisiones de la junta directiva.
El “profe” Manolo llegó este año al equipo como responsable de su gran proyecto nacional de “fuerzas básicas”, plan que ya sembró en México donde se formó y donde dirigió equipos, escuelas y clubes, e inclusive tuvo posibilidad de trabajar en una telenovela de esas que ruedan a cada rato en territorio azteca.
Manolo Contreras acumula los más altos conocimientos que un entrenador pueda soñar, el “profe” es un estudioso del fútbol a tiempo completo, ya lo sacó de una crisis en una oportunidad con un grupo de “chamos” tachirenses, tiene experiencia como manejador de selección nacional con el serbio Ratomir Dujkovic y ahora la vida le da la oportunidad de regresar al banco del Deportivo Táchira.
Manolo Contreras
Cuenta en su trayectoria con la formación de talentos venezolanos como la leyenda Laureano Jaimes o el mundialista y protagonista de la Liga española con el Málaga C.F. Salomón Rondón, arriba una vez más al equipo grande del Táchira
Said Cárdenas
saidmoanack@gmail.com